El turista que llega a Palos procedente de Huelva, atravesando el puente sobre el río Tinto, tiene la impresión de que la villa es uno de esos antiguos pueblos construidos a ambos lados de la carretera según ha ido creciendo su población, instintivamente camina hacia el norte siguiendo esa carretera que le llevaría a Moguer y busca a su izquierda el río y el famoso puerto.














Y esto dicen..