El turista se levanto al día siguiente a las seis y media de la mañana, no podía dormir, anoto en su PDA las conclusiones de la noche anterior, hizo un fichero con los grupos de fotos que debía separar y dejó anotadas algunas singularidades en alguno de esos ficheros; se duchó y bajo a desayunar absolutamente decidido a cambiar el itinerario de los tres días que le quedaban; en recepción anuló su billete aéreo a Madrid donde pensaba enlazar con Mallorca y adquirió un billete para cada uno de los dos autobuses que le llevarían hasta Vila Real do Santo Antonio donde pensaba tomar el trasbordador hasta Ayamonte.
El turista, una vez instalado en el primer autobús, con los ojos entreverados por el sueño se dedico a pensar por qué Colón tuvo que entrar por Moguer, según la declaración de Fernández Cabezudo, para entrevistarse con el Católico porque lo que el turista daba por seguro es que el cartógrafo que abandonaba Portugal no salía a la aventura, que alguien le había indicado esa zona por motivos muy específicos y no existía casualidad ninguna en el hecho de ir allí.
Porque además, y esto no se debe olvidar, Colón estaba al servicio de Juan II, al que ahora se conoce como el Rey Perfecto, pero que en su época llamaban el Tirano, y aquellos que se rebelaron contra su tiranía junto al Duque de Braganza pueden dar fe del por qué de la denominación, Juan II no debía ser un señor al que se abandonase así, sin más…
… El murmullo de gente que se pone en pie despierta bruscamente al turista, que tiene también que descender del autobús para ir en busca del que le llevara a la preciosa villa de Santo Antonio, entre el Atlántico y el Guadiana; y mientras el turista sube en su nuevo trasporte (algo peor que el anterior) piensa en qué comerá allí; ha evitado el trasporte directo hasta Huelva para comer en Portugal como despedida, y en Portugal hay dos cosas que el turista no aparta nunca de su paladar: el arroz con marisco y, por supuesto, el bacalao guisado a la especialidad del restaurante o taberna donde se coma ese día, da lo mismo, en cualquier lugar, en el norte o en el sur, en la desembocadura de un río (y le faltaba al turista conocer la del Guadiana portugués) o en el interior más seco, siempre encontrarás en el bacalao de la casa un algo especial que te hará sentirlo como un plato nuevo y diferente, pero el día anterior, en Lisboa ya había comido bacalao, así que no había duda…
Y mientras comía, el turista meditaba, tenía que aprovechar el tiempo al límite, tenía que decidirse por Palos o Moguer no tenía horas suficientes para buscar la solución a sus reflexiones en ambos lugares y él estaba absolutamente seguro de que la iba a encontrar pero ¿y si elegía el lugar erróneo?
Mientras tomaba el café tras la comida, veía aproximarse lentamente el trasbordador que cruzaba el río frontera entre ambos países, era el plazo de tiempo que le quedaba para tomar una decisión, así que se caló su sombrero, agarró la mochila para ponérsela sobre la espalda por uno sólo de sus tirantes y se aseguro de que la cámara estuviese firmemente asida a su cuello, se obsequió su mirada y su instinto con la vista de una mujer de esas que es obligatorio mirar porque de lo contrario se ofende a los demás varones que la miran, y afirmando la mochila en el hombro izquierdo se dirigió con paso seguro y firme hacia el embarcadero donde ya estaba atracando la nave que le dejaría en la costa española del Guadiana.
Al final, las declaraciones en los Pleitos del hombre a quién Colón alquiló una mula para que un fraile retornase a la corte pesaron sobre el turista en forma decisiva, cuando el turista entró en España había tomado la decisión firme de ir hasta Moguer.














Bien, algún día haré la excursión que propones. De Portugal sólo conozco la mitad norte, hasta Lisboa, así que me falta Alemtejo, Algarve, y costas de Huelva hasta Cádiz.
Confío que al año que viene, si hemos superado la crisis. Este año es de seguir haciéndole agujeros al cinturón.
Un abrazo
Excelente… “el turista , comn un ojo cerrado y el otro abierto, se creyó era él el mismísimo colón ..”…y se mete tanto en su papel …que parece que lee la las ideas de circulan por la mente del Admirante…
Yo de de Potugal sólo conozco Lisboa y Sintra ..