Los números colombinos.

27 05 2008

Nos quedábamos en el artículo anterior resolviendo el siguiente problema:

Escuchad niños: Juanito ha comprado XXIII quintales de lana a un comerciante de Turín, y XLVII a otro de Ostende, el primero se la ha vendido a XI florines, y el segundo a II blancas castellanas y ese día en el mercado la blanca la cambiaban a XVII florines ¿a cómo debe vender la saca de lana si quiere ganar V escudos portugueses por libra porque se los va a vender a un comerciante de Lisboa mañana, y mañana el escudo estará a IV florines?

Pero ese problema no es tan elemental, yo dudo que nuestros niños, y ni siquiera muchos adultos puedan resolverlo porque ¿como se multiplica XXIII por XI? Que conste que no digo 23×11, sino esa cantidad en números romanos ya que en esa época los números árabes, los que utilizamos ahora nosotros, no eran conocidos las operaciones se hacían con números romanos. Únicamente en círculos de muy alto nivel científico se utilizaban asiduamente; a nivel de calle, a nivel popular y en contabilidades tanto privadas como de los Reinos de la Cristiandad o de la administración de los grandes señores los números romanos se siguieron utilizando hasta finales del XVI y comienzos del XVII; y para ello era necesario saber manejar el ábaco, esas filas de alambres con bolitas que se ven en algún que otro museo.

Si Colón entró a navegar a los catorce años como representante comercial de una gran empresa lanera es evidente que debía manejar los números romanos con toda soltura y el ábaco mucho mejor todavía ya que un error en las operaciones de cambio de moneda o de los pesos podía haber sido fatal para sus patrones. Sin embargo los filólogos no se han percatado que Colón jamás utiliza números romanos excepto en contadas ocasiones como las de proporcionar cifras a la contabilidad real; el resto de números colombinos siempre están escritos en literales, no utiliza ningún tipo de número. ¿Por qué? porque a nivel particular Colón utilizaba números árabes y no necesitaba del ábaco para los cálculos, y si hubiese expresado las cifras en números árabes se hubiese puesto al descubierto ese secreto sobre sus cálculos.

Nos narra las Casas que Colón poseía conocimientos de Astrología y en el Tercer Viaje fue capaz, incluso, de predecir un eclipse total de Sol, eso no lo podría haber hecho sin conocer cualquiera de las Tablas Medievales de posiciones astrales, y todas esas tablas están en números árabes; es más, uno de esos libros que Colón anotó teóricamente antes de presentar sus planes a Juan II de Portugal o en Castilla es el Ymago Mundi de Pierre d’Ailly, libro que comienza con tablas de números árabes y cuyos cálculos se realizan con esa aritmética.

Los colombinistas nos quieren hacer creer que Colón recibió en Génova una formación de gestor comercial con números romanos, y que más tarde ya en Portugal aprendió el solo, si ningún tipo de apoyo la matemática musulmana e inmediatamente ya pudo seguir libros y cálculos con ese tipo de matemáticas en libros muy complejos de astrología, sin ningún tipo de documento en el que apoyarse porque Hernando Colón, consciente de esos conocimientos paternos, hace a su padre alumno de la Universidad de Pavía antes de llegar a Portugal pero como los documentos encontrados sobre el tal Colombo niegan esa posibilidad (Colombo no estuvo matriculado en dicha Universidad) y tiene que ser gestor comercial de Paolo el Negro y de la casa Centurione han dejado al Almirante sin lugar ni forma de adquirir esos conocimientos matemáticos que, por mucho que se esfuercen en hacernos creer no pudo adquirir jamás, por autoaprendizaje y sin libros.

Pero para colmo, los colombinistas olvidan una carta de Colón que se repite por dos veces, una de ellas como prólogo al Libro de las Profecías, donde el Almirante afirma:

…trauto y converçación he tenido con gente sabia, heclesiástico e seglares, latinos y griegos, judíos y moros, y con otros muchos de otras setas.

Donde gente sabia, va antepuesto a todo lo demás, y la propuesta de Cristóforo Colombo como Cristóbal Colón, se mire por donde se mire, no parece cumplir con esos asertos del propio Colón, las matemáticas musulmanas que Colón hace gala de conocer perfectamente no entran en la vida de ese representante comercial que dejo una estafa del pago de una carga de azúcar en las Azores por la que fue llamado a juicio en Génova.

El domingo 13 de Enero explica Colón en su Diario:

… porque quería ver en qué parava la conjunción de la luna con el sol, qu’esperava a 17 d’este mes, y la opposición d’ella con Júpiter y conjunçión con Mercurio y el sol en oppósito con Júpiter que es causa de grandes vientos.

Para hacer esos cálculos astronómicos partiendo de unas tablas de posiciones astrales como cualquiera de las utilizadas en la época colombina, se necesita el cálculo musulmán, cálculo que con la vida que nos proponen los colombinistas Colón ni aprendió ni pudo aprender sin libros sobre el tema, libros o momentos de aprendizaje que los colombinistas no son capaces de aportar en esa biografía. Pero todos los testigos de los Pleitos señalan que los viajes posteriores de las llamadas Expediciones Andaluzas o se hicieron con cartas de Colón o por gente a la que había enseñado a cartear y eso, son documentos escritos.

Los colombinistas nos quieren hacer tragar el bulo de que el tal Colombo mientras navegaba como agente comercial no sólo aprendió a manejar un barco sino también ha levantar cartas de los terrenos que se vislumbraban desde la nave, como si hoy un agente comercial aprende a pilotar un avión y a seguir el radar porque se pasa media vida a bordo de una aeronave.

Los filólogos son gente que sabe muchísimo de letras pero, en el caso de Colón, han olvidado los números.

 


Acciones

Información

6 respuestas

27 05 2008
julio navarro

Sólo una anotación respecto al ábaco: el utilizado por los europeos, y que seguimos viendo en las salas de billar, es una computadora analógica bastante decente, aunque no tan rápida como el utilizado por chinos y japoneses.

Y coincido en que el aprendizaje del cálculo necesita ciertos estudios no fáciles de adquirir, salvo que se hubiera navegado el suficiente tiempo con un piloto que le hubiera servido de maestro, o se hubiera estudiado en una escuela de cartografía como las existentes en las cortes de Mallorca o de Sicilia. (También Toledo tuvo su época con Alfonso X)

Un abrazo

27 05 2008
xpforo

Lo malo es que eso que tu yo consideramos lógico, los colombinistas (gente de letras) lo deshechan… pero no les pongas delante una multiplicación…

27 05 2008
xpforo

Existió una conexión Toledo-Sicilia antes de las famosa Escuela de Traductores, a través de Arzquiel que tenía gente en aquella isla que seguía su métodos y le enviaban datos para confeccionar Tablas…

27 05 2008
Colombine

Que intriga !, ..Que era lanero a los siete años , parece que ya está descarto …

Ese empeño de los colombinistas de tergiversar las coasas así como de la familia del propio Colón , tiene que tener algún motivo oculto ..

Y para mi es impensable que supiera tanto de astrogía y matématicas sin ayuda d enadie ..

Yo pienso que si sabia tanto es porque lo había estudiado ..y hasta veo atisbos que los colombinistas quieren meternos ante todo, una novela inventada …sin base científica alguna ..pues se escabuyen en explicar aspectos fundamentales ..

¿puedo nacer en Génova pero criarse es España?…

27 05 2008
xpforo

Los colombinistas se quieren ceñir al relato de “las fuentes” es decir de Hernando Colón y Las Casas, aún a sabiendas de que son fuenes contaminadas, y sobre todo, no se atreven a enfrentarse al grupo italo-norteamericano de cátedros que son los que cortan el bacalao en este tema.

Es exclusivamente un problema de nacionalsmo. Colón es un héroe americano, y nación en Genova, y no hay más que hablar, y el que se oponga no publica, no está considerado investigador, etc, etc, etc…

27 05 2008
Colombine

ya entiendo …pero es muy importante saberlo …

Deja un comentario