Colón no entro por la Rábida en 1485, en eso hasta algunos colombinistas de la escuela española están de acuerdo, pero independientemente de cuando o por donde entrara no podemos olvidar lo escrito por el propio Almirante en carta a los Reyes en 1500 de la que da testimonio Batolomé de las Casas.
Yo creo que se acordarán de aquél buen religioso, fray Juan Pérez, el cual inçitó a V. Al. a otras enpresas, ansí como a la de Granada y de los judíos, qu’el y yo benimos a su real solio con ésta de las Yndias…
Desde el mismo momento que Colón es presentado a los Reyes va de la mano no de un pobre franciscano, sino de un asesor de la Corona con peso específico suficiente como para ser consultado sobre temas como el de la expulsión de los judíos o la guerra de Granada, el resto hay que ponerlo en cuarentena.
Pero ¿quién fue realmente fray Juan Pérez? pues Rumeu de Armas que ha investigado los archivos franciscanos, a lo máximo que ha podido llegar es que quizás pudiera ser un tal fray Juan Pérez de Segovia, pero que no consta que haya pasado por la Rábida y ni mucho menos como confesor de la Reina ni, por supuesto, como asesor de cualquiera de los Reyes; una lástima que el Sr. Bilbeny no estudiase esta parte de los Pleitos Colombinos para así habernos mostrado a un asesor catalán del Penedés y con barretina en vez de capucha, porque lo mejor viene a continuación.
Parece claro que fray Juan Pérez es el nombre con el que era conocido en Palos y la Rábida el tal asesor real cuyo nombre en ambas cortes era totalmente diferente; entiendo yo que es la opción más lógica ante todos los testimonios de los testigos de los Pleitos que si son capaces de “reconocer” al presunto fraile. Por supuesto se trata de una especulación o una hipótesis no tengo documentación con la que demostrar que el nombre del fraile era falso pero todos los indicios tienden a apuntalar que el nombre usado por el asesor real en Palos y La Rábida no tuvo una existencia física como tal fraile, y que aunque el nombre era conocido por los Católicos ellos podían identificar perfectamente al cortesano que Colón nombra en su carta. Pero prestemos atención nuevamente a las declaraciones del físico de Palos:
… Y que, estando al1y ende este testygo, vn frayle que se l1amava frey Juan Peres (ques ya difunto) quiso fablar con el dicho don Christóual Colón; e viéndole despusysyón de otra tierra o reyno, ageno en su lengua, le preguntó que quién era e dónde venía. E quel dicho Christóual Colón le dixo quel venía de la corte de Su Altesa, e le quiso dar parte de su enbaxada: a qué fue a la corte e cómo venía.
En este párrafo hay cosas “curiosas” primero fray Juan se percata que Colón es extranjero y delante del testigo le preguntó “en su lengua” pero para el testigo, vecino de Palos los portugueses no eran “extranjeros” eran eternos enemigos desde décadas anteriores y si el fraile le hubiese identificado como portugués el testigo rápidamente se hubiese percatado, por otro lado, sabemos que Colón no hablaba italiano, ligur, francés o inglés ni mucho menos alemán ¿en qué lengua hablaron el fraile y el marino?: valenciano, catalán, mallorquín… todas ellas del extranjero para el físico de Palos, y venía de la corte de Su Alteza…
Así que ya sabemos algo más de Fray Juan Pérez, hablaba una lengua del Reino de Aragón… y Colón no parecía tener problemas para expresarse en una legua semejante; y si fue así, el testigo no pudo saber lo que hablaban el fraile y Colón porque si él hablase o entendiese esa lengua la hubiese identificado, y no olvidemos que los físicos tenían conocimiento del latín. ¿Ven como para Bilbeny estas declaraciones hubiesen resultado una mina? Prosigamos con la declaración de García Hernández.
E que dixo el dicho Christóual Colón al dicho frey Juan Peres cómo avía puesto en plática a descobryr ante Su Altesa; e que se obligava a dar la Tierra Firme, queryéndole ayudar Su Altesa con navíos e las cosas pertenesientes para el dicho viaje, e que convinyesen.
E que muchos de los cavalleros e otras presonas que ay se fallaron el dicho rasonamiento, le balaron su palabra, e que no fue acogyda; mas que antes fazían burla de su rasón, diziendo que tantos tienpos acá se avían provado e puestos navíos en la buscar, e que todo era vn poco de ayre e que no avía rasón dellos.
Quel dicho Christóual Colón, viendo ser su rasón desvelta, en tan poco conosimiento de lo que se ofrec;ía de fazer e de conplyr, él se vino de la corte, e se yva derecho desta villa a la villa de Huelva, para fablar e verse con vn su cunnado (casado con hermana de su muger) e que a la sazón estava e que avía nonbre Mulyar.»
«E que viendo el dicho frayle su razón, enbió a llamar a este testigo, con el qual tenya mucha conversación de amor, e porque alguna cosa sabía del arte astronómica, para hablase con el dicho Christóual Colón, e viese rasón sobre este caso del descubryr. Y que este dicho testigo viino luego, e fablaron todos tres sobre el dicho caso …
Toda la primera parte de la conversación o bien el testigo la supuso, o se la relató el fraile tras haberle llamado o se habló con posterioridad ya que el testigo no entendía la lengua en la que hablaban Colón y el fraile; admitamos que el fraile le explicó al testigo lo que había hablado con Colón.
Está claro que en la corte de Su Alteza Colón tenía menos credibilidad que un charlatán de feria…
Pero de momento algo ha quedado en claro, Colón era capaz de mantener una conversación en una de las lenguas del Reino de Aragón, y ese asesor real que le lleva ante el solio, pertenecía a la corte de Fernando, o también hablaba una lengua del dicho Reino. Y de todo esto los colombinistas no quieren saber absolutamente nada.
Y tendremos que dejar el secreto del fraile para el próximo artículo dada la longitud de éste, y mientras tanto recomiendo que se vayan poniendo al día con una buena paella de verdura (sólo verdura, ni carne ni muchísimo menos marisco, que es estropear el marisco y comer un plato de turistas) con un vinito de la zona de Utiel-Requena (blanco) que es lo que mejor va a ayudar a lo que pide el cuerpo tras la paella: una buena siesta. ¡Ah! y nada de arroces bomba o vaporizados de esos que nunca se pasan… Desde niño utilizamos en casa el arroz SOS de grano largo y ahí estamos.














Estoy comprobando que eres malo ..Esto de novelar de ha dado fuerte …
Seguimos con las pótesis …cuando
me cre que ya he aclarado algo , suge otra ..y otra vez , me quedo en ascuas ..
¿no será Colón Coló Catalám ?
¿cual srá el secreto del frailes?
Se supone que si los colominintas no quieren saber nada de este asunto es por algo importante …
A mi también me gusta el arroz , sin nada de marisco , ..si me gusta con conejo ..o simplente caldoso y con mucha verdura y majado de almendras
La verdad es que me estás dejando muy intrigado con tus hipótesis.
Dos aclaraciones
Primera. En aquel momento a nadie se le ocurre ni siquiera imaginar que los romances hablados en Catalunya, el reino de Mallorca y el reino de València puedan ser lenguas distintas. Ni siquiera el gentilicio es otro que el de catalán en los tres reinos.
Segunda. No confundas el arroz bomba de Sollana con los arroces esos que no se pasan. El arroz bomba, de grano abombado y con mucho almidón es uno de los mejores para la paella, aunque también uno de los más puñeteros ya que su ventana de tiempo de cocción (que como sabrás depende tanto del arroz como de la dureza del agua) es muy estrecha, por lo que, a diferencia de los arroces largos con poco almidón, es más complicado de cocción.
En el 1492 ya no hay romances, ya ha salido la gramática de Nebrija por ejemplo, y las cancillerías de los reinos de Aragón y Cataluña tienen escribanos propios en una otra y ambas lenguas. Otra cosa es a nivel del pueblo.
A nivl del pueblo un andalúz (ya existía el problema de las sibilantes, de ahí la ç o la ss en algunos escritos) que oye hablar a un valenciano o a un catalán no entiende ni papa y para él, lo que oye es una “lengua extranjera” que es lo que el testigo declara.
Por supuesto que no conundo el arroz bomba con el vaporizado, pero se muy bien el problema del arroz bomba y su margen de tiempo y sobre todo el problema de las aguas blandas o muy duras con ese tipo de arroz, por que además la dureza de las aguas en grandes ciudades suele ser variable denro de unos límites y lo que hoy te queda “perfecto” al cabo de un par de meses como a las siete y media, o te pasas o no llegas, de ahí que personalmente y para guardarme las espaldas utilice siempre el que he mencionado en el artículo.
Para mí no hay cosa más detestable que un arroz crudo o apelmazado.
Lo que pretendía decirte es que el siglo XV es el siglo de oro de la literatura catalana, y como la corte se encuentra preferentemente en València, gran parte de los escritores son valencianos, o residen en València, Ausiàs March, Jordi Martorell, Roiç de Corella, Isabel de Villena…
En ese momento ya se ha fijado la lengua, realmente desde el XIV se puede considerar fijada y perfectamente comprensible en la actualidad. Sin embargo la fijación del nombre es posterior, y así en Mallorca hablar en catalán es ratllar en pla, en València parlar valencià, etc. Lo que no implica en ningún momento ningún intento de escisión, ya que las diferencias dialectales son prácticamente inexistentes.
Ya, lo que pasa es que yo ahora diferencio por las suspicacias actuales, pero el hecho sustancial que nos ocupa es claro, para el físico hablaban una lengua extranjera de la que él no entendía nada y la única posibildad visto el entorno y las circunstancias es que esa lengua fuese la del Reino de Aragón, pero si lo escirbo así vete a saber si alguien piensa que es el churro o algo así, y por eso cité catalán, valenciano y balear… (aunque creo que escribí mallorquín).
Hasta Menéndez Pidal se percató de ese detalle del físico de Palos.