Llega Colón a Palos y poco más sabemos; a los pocos días da comienzo lo que yo he denominado la procesión del indio y el papagayo: Colón lleva sus trofeos a Sevilla donde forma una caravana que recorrerá media península hasta llegar a Barcelona el 21 de abril. En la Ciudad Condal ya era esperado por los Reyes que le habían reclamado su presencia con urgencia en carta que Colón recibió el 8 de ese mismo mes. Así que si se puso en camino el 9 de abril, tras la recepción de la misiva, tardó 13 días en llegar a Barcelona pasando, según la reconstrucción de los historiadores, por Lora del Río, Córdoba, Andujar, Villa Palacios, Balazote, Chinchilla, Almansa, Valencia, Burriana, Tortosa y Tarragona. Sin comentarios; ni comentarios ni documentos, porque en ninguno de esos ayuntamientos o archivos municipales ha aparecido constancia del paso de esa procesión por la localidad, excepto una carta al Cabildo cordobés sobre la partida de Colón desde Sevilla, sin mencionar a la «caravana».
Imagínate una especie de circo de la época donde en carretas van los indios con diademas de plumas, los pájaros exóticos, e incluso piezas de oro que se muestran a la vista del público, y a lo largo de esos cientos de kilómetros no ha quedado ningún testimonio documental ¿no te parece extraño? Pero también hay enigmas anteriores a esa procesión del indio y el papagayo.
¿Qué ocurrió desde la llegada de Colón a Palos hasta su salida de Sevilla? Quizás sea un tema baladí, pero ha promovido uno de los mejores enfrentamientos universitarios del siglo XX. Por un lado don Juan Manzano pensaba que Colón cumplió con la promesa que se hizo a bordo de la Niña en medio de la tormenta cuando todos creían que naufragarían; promesa por la cual al ser el Almirante el que extrajo el garbanzo negro de la bolsa a él era al que le correspondía ir al monasterio de Guadalupe en Extremadura a postrarse ante la Virgen y agradecerle la salvación.
Por otro lado, Rumeu de Armas no aceptó los documentos que Manzano presentó como prueba de tal viaje y públicamente ninguneó a Manzano. ¡Allí ardió Troya! Durante más de veinte años los dardos, puyas, frases airadas, indirectas y no tan indirectas que ambos historiadores se dirigieron en público, darían para llenar un volumen como éste que lees, y es que suele ocurrir con los colombinistas que refutarles una de sus teorías es casi como ofenderles personalmente en su dignidad.
Según el Diario la tormenta separa a las carabelas en el retorno, y Martín Alonso acaba en Bayona y Colón en las Azores y después en Portugal tras otra tormenta. En la primera de ellas, y una vez perdido de vista el mayor de los Pinzón, por miedo a naufragar los que navegaban en la Niña invocan a la Virgen por tres veces; se llena una bolsa con los últimos garbanzos que quedaban y tuvieron suerte hasta de que restase uno negro. El que sacase ese garbanzo acudiría en peregrinación a un santuario mariano, pero según Colón tenían tanto miedo que se realizaron tres extracciones, y los santuarios destino fueron: La virgen de la Cinta en Huelva, Nuestra Señora de Guadalupe en Extremadura y Nuestra Señora de Loreto en Italia. Los dos primeros le correspondieron al Almirante. Está visto que Colón era un poco «gafe» porque entre unos 40 hombres «sacar» dos veces el garbanzo negro ocurre una vez de entre 1.600 veces que «juegues».
Imagina por un momento que el Diario ha sido escrito con mucha posterioridad a los hechos; la tormenta que separó a las naves se incluye en la narración precisamente para justificar porque la Pinta arriba a Bayona del Miño y Colón a Lisboa ¿por qué añadir la necesidad de cumplir penitencia en Guadalupe por el propio Colón? Introdúcete en la situación; has inventado la tormenta, añades el tema de la penitencia porque era costumbre marinera de la época ¡pero ya te ha salido un garbanzo negro y tienes que ir a ver a la Virgen de la Cinta! ¿por qué otro sorteo? Porque alguien te vio en determinado lugar y no tienes explicación para tu presencia allí. Añades dos sorteos mas, uno que te toca a ti y otro a cualquiera y así justificas tu presencia en ese lugar.
Hasta ahí bien, pero ¿por qué Colón ha de justificar su presencia en Guadalupe? El monasterio de Guadalupe era un centro de peregrinación muy importante en la época, no era necesario acreditar que se iba en peregrinación. Hasta que me enteré de algo más. En 1485 (fecha teórica de la entrada de Colón en Castilla) en Guadalupe hubo siete procesos inquisitoriales con el resultado de cincuenta y dos sentencias de muerte, más cuarenta y seis a título póstumo y veinticinco en efigie (gente que ya no estaba cuando los alguaciles se presentaron a detenerles y se quema a una figura en su lugar tras ser considerados culpables) y dieciséis penas a cárcel perpetua. Entre los condenados figuraban varios frailes jerónimos del propio monasterio. Un total de ciento veintitrés conversos que pasan como marranos (Judíos, presuntamente convertidos al cristianismo pero que en secreto seguían practicando su religión anterior. La palabra viene de marrar con el significado de errar, equivocarse) a los archivos inquisitoriales, y eso en un año.
Podéis ver el posible itinerario en la sección de Mapas de este cuaderno.














Varias anotaciones/preguntas
1.- si entra por Lisboa, Guadalupe le pilla de camino hacia el centro.
2.- aceptando tu etimología de marrano, ¿no puede también venir de cerdo, por ser los judíos remisos a comerlo?
3.- El sistema de insaculación (con garbanzos, con habas, o con bolas de cera que incluían un nombre, era de uso común en la época, al menos en los reinos de la corona de Aragón. Comparto tu ironía/extrañeza sobre la “mala suerte del almirante”
4.- Ya es extraño, ya, que de un circo como el descrito no quedara constancia. ¿No apoyaría esto la hipótesis de Bilbeny?
Un fuerte abrazo. Tu blog me está resultando no solo interesante sino emocionante.
demasiadas preguntas sin una respuesta …Lo de la caravana por tierra adentro , ¿no será que se intenta ocultar por su presunto sentido o significado grotesco en la historia del Descubrimiento? …Me la imagino , …y no se entiende que no s ehable de ella , no porque no sea verdad sino por todo lo contario …
Este episodio se podía haber llamado “la procesión del indio y el papagayo jeje..me ha encanto ..Mi nombre de colombine , que no tiene nada que ver con Colón , al final va ha tenerlo con lo engachada que estoy al tema …
Lo explicaré en mi post de presentación en este espacio …por fin ha salido mi avatar …ya puedes ponerme en los enlaces ..
“Marrano” viene del árabe hispano “muharram” que significaba “declarado anatema”
Un abrazo.
Entra por Lisboa, el 3 de marzo, manda la misiva a loCatólicos, recibe respuesta y se entrevista con Juan II, y los católicos le ordenan que retorne a Palos esperando antes del Saltés a la carabela de Martín Alonso para que entrasen juntos en el puerto de Palos.
El hecho es que no existe ni un sólo documento del Viaje, pero ni de la llegad ni la estancia de Colón en Barcelona y sabemos o creemos que sabemos que estuvo allí por las cartas que los Reyes le envían a Sevilla antes de partir para el Seguno Viaje donde hacen mención a esa estancia, y son documentos originales y correctamente archivados.
Por supuesto lo mencionan Pedro Mártir, las Casas y Hernando en sus obras; pero de la caravana hablan exclusivamente las Casas y Hernando, es decir: la familia Colón.
Con ello la única alternativa lógica es: Colón estuvo en Barcelona en forma secreta, porque si no, la Generalitat y el Consejo de Ciento tenían la obligación protocolaria de organizar una recepción a un Almirante de Castilla. Y el tema de la caravana proviene únicamente de fuentes de la familia Colón por lo que hay que ponerlo “en cuarentena”.
Gracias Moisés por la aclaración.
OK. Colombine.
Bueno, pues ya la fastidié, yo que había dejado que hubiera varios, para no quedarme con la “incógnita” y ahora tengo que esperar a la próxima entrega
En fins… me armaré de paciencia
normalmente yo escribo todo un punto de un capítulo, y luego intento cortar el post en algún sitio donde el presunto lector quede intrigado… a veces se consigue y otras no.
Un punto de un capítulo son de cino a seis páginas de word y procuro atenerme a esa regla o si no hay mucho que contar dejarlo en un único artículo.
¡Qué revolucionario te veo en tus banderas!
Se ve que sigues siendo muy joven.
Un fuerte abrazo, amigo.