Como ves, cualquier «culebrón» sudamericano sacaría argumento de esta historia como para unos seiscientos y pico de capítulos. Tú ya conoces el final de la historieta porque los Católicos están ahí pero ¿Qué pasó con el de Calatrava? Pues lo normal cuando se circula a esas velocidades murió; no de accidente de tráfico sino, creo, de unas diarreas que le aparecieron al despertar de la mañana en que ya iba a alcanzar el alcázar segoviano, o de algún ataque de apendicitis según otros, y se lo llevo Pateta (que también se decía en la época) así que Dios lo tenga en su gloria. Y para redondear la cuestión también murió Enrique al poco tiempo, con lo que Isabel se autoproclamó en Segovia reina de Castilla y tuvo que emprender una guerra civil contra aquellos nobles que apoyaban a «la Beltraneja» reforzados con ayuda externa portuguesa.
Le costó llegar al trono ¿verdad? pero tuvo un buen aprendizaje y tomó medidas para evitar que le sucediese lo que a su hermano, en primer lugar y poco a poco separó a la nobleza de las decisiones y del tejemaneje de la política implicándoles en asuntos que eran más del agrado de los nobles caballeros (la guerra por ejemplo) y en cuanto tuvo descendencia en «edad escolar» se llevó a la corte a buenos ayos y maestros que sirviesen para formar a los infantes y cursó «invitación» a los nobles para que sus hijos se educaran, sobre todo los varones, con el heredero ¿quién podía rechazar una invitación de tal naturaleza? Pero hay aún una segunda parte mas sutil ¿quién podría rebelarse contra la reina si sus hijo estaban en las manos de ella permanentemente?
La Católica fue una gran reina de Castilla y la persona, hombre o mujer, más inteligente que desde la Edad Moderna hasta nuestros días se ha sentado en el trono; el problema consistió en que el rey de Aragón era su primo y ninguno de sus descendientes «enganchó» los genes correctos si no al contrario, y además la sangre portuguesa que corría por las venas de Isabel ya tenía ese toque de «locura» (yo lo tildaría más como desequilibrio que como locura) que se repitió en su hija Juana; como ocurre casi siempre Fernando lleva la fama pero…
Y así llegamos hasta Colón; cuando alcanza el cargo de Almirante sus hijos, Diego y Hernando, pasan a formar parte de ese selecto grupo de nobles y aristócratas que se educan bajo la tutela de la reina de Castilla; y un cineasta americano (muy en la línea de su «héroe») hace que en su película para el quinto centenario la reina coquetee con Colón como si la galanura del personaje la hubiese enamorado. Colón hubiese hecho el pino en el bigote de una gamba si la reina se lo hubiese pedido, y lo hubiese hecho por amor, pero por amor a sus hijos; la reina era quién los custodiaba y ¿quién podía estar seguro de lo que allí ocurriese? ¿quieres una prueba indirecta de lo que te acabo de contar?
Colón regresa de su Tercer Viaje encadenado y preso, cuando llega a Cádiz y los reyes se enteran obligan a que le quiten las cadenas (no correspondían a su rango, al igual que la prisión) y permanezca libre hasta que se aclaren las acusaciones que sobre él pesaban. Como el barco que traía los documentos de la acusación se hundió en el Caribe nada queda «en firme» y Colón queda tal y como hoy diríamos «sin cargos» pero bajo sospecha real. Aún así los reyes tienen necesidad de él para proseguir con sus exploraciones (para entender el por qué hay que leer mi libro anterior Colón y la carta templaria) y deciden que afronte lo que será su cuarto y último viaje. Pero esta vez le hacen acompañar de un escribano permanente y toman otras medidas de seguridad para tener absoluta certeza de las tierras por las que discurre ese viaje.
Colón, decide llevarse con él, y lo enrola como tripulante con sueldo, a su hijo Hernando que frisaba los catorce años de edad y que por tanto permanecía aún bajo la «custodia» de la reina. Independientemente de que el chaval trabajase o no trabajase en el barco Colón no lo deja ni siquiera en Córdoba junto a su madre Beatriz, ni en Sevilla junto a su cuñada Violante, lo lleva con él en una expedición que resultó ser la más peligrosa de las que tuvo que afrontar Colón y en la que perdieron la vida la mayoría de los tripulantes y donde ambos la salvaron (junto a otros) gracias a que Colón conocía los cálculos astrológicos y anunció un eclipse a la altura de Jamaica que convenció a los aborígenes de que tenía poderes para detener el curso de los astros. ¿Por qué Colón arrastró a su hijo a esas aventuras? La respuesta es simple, porque sabía que había perdido la confianza de la reina y quería mantener a su hijo con él a toda costa. Diego ya tenía veinticuatro años ya había salido de ese entorno, lo que no quería decir que no pudiese afrontar un peligro potencial, pero Colón consideraba a su entorno familiar lo suficientemente “fuerte” como para protegerle, mientras que a Hernando la única alternativa para sacarlo de la “escuela de la reina” era llevárselo con él. Las amistades y relaciones sociales que los vástagos colombinos iniciaron en esa “escuela de la reina” les fueron muy útiles a lo largo de su vida.














Gracias. Me ha encantado ..Tendrían que leer esta “novela” muchos profesores de historia ….
Isabel “la católica”, igual de lista que manipuladora y ambiciosa , ..con ese sobrenombre no se podía esperar otra cosa ..