Colón llega a Palos y olvida las barbas del vecino (Primera parte).
11 05 2008Con las primeras luces del alba las tripulaciones de las dos carabelas se fueron poniendo en pie; casi nadie había dormido en esa noche y la ansiedad y el apresuramiento se reflejaban en sus movimientos y en los ademanes. Los desplazamientos eran rápidos y precisos, las mentes de los hombres ejecutaban una acción aún antes de haber finalizado la que estaban realizando, y algunas veces, de forma instintiva, las extremidades obedecían esa orden mental que resultaba inoportuna, adelantada en el tiempo. Un juramento sofocado buscaba expandirse con el viento, y el hombre que había marrado en la maniobra rectificaba aún antes de que esa onda sonora alcanzase la amura contraria en la que él estaba situado.
Etiquetas:Atlas catalán de 1375, Cristóbal Colón, descubrimiento, José Hurtado García, La ruta T y D
Categorías : Capítulo II
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